domingo, 12 de marzo de 2017

¿Estas trabajando en algo que puede cambiar el mundo? ¿Si o no?

Este blog fue por unos cuantos años, (pueden fijarse las fechas) mi intento por explicar una utopía.  La de Cine sin Autor. Lo digo medio sonriendo. La de un ¿colectivo? quizá. Lo digo medio a las carcajadas. La de hacer cine con cualquiera. Lo recuerdo muy grato  y lo disfruto siempre, como la semana pasada con un grupo de refugiados con los que trabajamos un taller.
Si se fijan en el último post con que cerraba el año 2013 luego de 4 años sin parar, me sitúo en un tiempo ¡tan diferente! Hasta el Rey de este NO-lugar llamado ¿España? era otro. Faltaba mucho para que irrumpiera la ¿nueva política? de la generación crecida en la transición. 
¡Todo ha ido tan rápido! que hasta dio tiempo para que en EL JUEGO DE LA SILLA en que se convirtió este país en nuestro ¿sector crítico? se acabara en nada. Vimos que por fin se acomodaran unos cientos de colegas en nuevos puestos de trabajo publico y  los vimos flipar  como adolescentes mirando las paredes del castillo de sus padres mientras los ponían contra la pared para toquetearles lo que hiciera falta con la excusa de que quizá podrían portar armas. Pero si ni saben manejarlas! Y se asustan con los disparos. ¡Qué cosas!

Todo ha ido tan rápido, decía, mientras yo (tortuga pensante) recupero la escritura, que hasta nos han demostrado en un plis plas que eran demasiado hijos de la transición como para convertirse en Padres de ellos mismos a nivel histórico y menos en Padres de otro tiempo político.
No pasa nada. 
No pasa nada no lo digo como "no os preocupeis". Me refería al ámbito de la cultura. Digo que no pasa nada. Que hay que esperar, que estamos en ello, que había mucho follón, que qué malos que son.
Los que no jugamos al juego de la silla, obviamente no obtuvimos silla alguna. Eran tan pocas y había que tomar tantas cañas para que te dieran alguna que vamos, la mayoría terminó borracha en las alcantarillas del "casi que pillo pero no sé que pasó".
Yo, entre medio, trabajé como un obsesivo en desarrollar una idea que me atravesaba toda la vida y que de tanto que me atravesaba, cuando salió, me ha lanzado directamente al futuro más transhumanista que jamás hubiera pensado habitar.
Así que cuando retomo  la escritura en este blog, verán que ya no tengo ningún aire serio como cuando creía que el Cine sin Autor, la Sinautoría, la producción radicalmente democrática y todas estas cosas que investigué y pusimos en práctica durante una década, le importaba realmente a alguien más allá del juego vanal de las emociones seudopolíticas, los proyectos juveniles y las poses procomunales.
Ahora estoy libre. Un poco más al menos. 

He creado esta Clínica Imaginaria para que el mundo pueda vivir mejor y me voy a dedicar a ello completamente porque aún no sé por qué, luego de tanto ruidaje en este país de nivel intelectual, digamos acomplejado, para ser respetuosos, aún sigo con el sueño intacto: me dispongo otra vez a cambiar el mundo. No es una arrogancia, no, de verdad.  Es la respuesta a la frase con que Larry Page, el cofundador de Google, dicen que dio en la conferencia fundacional de la Singularity University en el Centro de Investigación Ames de la NASA en septiembre del 2008.
Esto lo cuenta Peter H. Diamandis en su libro “Abundancia” del 2012. Dice en el libro que “Page realizó un apasionado discurso pidiendo que esa nueva universidad se centrara en hacer frente a los mayores problemas del mundo: “Actualmente utilizo un sistema de medida muy simple: ¿estás trabajando en algo que puede cambiar el mundo?¿Sí o no?”

Yo lo tengo claro. Ustedes también ¿verdad?

Ahi va. https://www.laclinicaimaginaria.com

2 comentarios:

  1. Thanks for the post...really motivational content and exciting to read. We definitely are working on something that can change the world.

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  2. HOLA ME AGRADA TU BLOG, SIGUE LUCHANDO POR LO QUE CREES, NO TE DEJES VENCER POR LAS ADVERSIDADES Y QUE DIOS TE ACOMPAÑE EN TUS DIVERSAS EXCURSIONES DE VIDA.

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