
Mientras podemos comprobar cómo el estado tecnológico, las herramientas, los medios de producción del cine han adquirido un nuevo status, vemos, a si mismo, que el estado social, la comprensión de esa potencia, la conciencia social de lo que esos medios pueden proporcionarnos permanecen empantanados en la Primer Historia. Empantanado en un orden social estructurado en su cómodo capitalismo de minorías, en un énfasis por mantener el viejo espectador en una actitud antigua acorde a los viejos esquemas.