
- “No”, le contestamos riendo, “en el NODO justamente no creo. Será aquí en el barrio que lo veamos”.
Luego nos ubicamos en la esquina para hacer unos planos y comprobar si había alguna otra interacción. El señor se paró delante de una puerta enorme como de taller y nos miraba a lo lejos. Luego de hacer los planos, decidimos acercarnos y pasar por delante de él para ver qué pasaba. Ya próximos, le hicimos alguna broma, le preguntamos si vivía ahí, le contamos quienes éramos y a partir de ahí comenzamos una conversación.